inicio nosotros contacto juegos

¿Por qué leerle a un niño que no sabe leer aún?

Muchas veces se asocia la lectura de libros a un fin pedagógico: se le lee a un niño que está aprendiendo a leer para que practique cómo suenan las letras. Sin embargo, cada vez es más común la presencia de libros para niños muy pequeños, que claramente no están por aprender a leer, que probablemente aún no hablan o están balbuceando sus primeras palabras. ¿Cuál es el sentido de estos libros? No es uno. Son varios.
El niño se va familiarizando con el objeto. Empieza a conocer que existen libros, que tienen una tapa, que se leen pasando las hojas en cierta dirección, que generalmente están compuestos por dibujos y “algo más”, que cada vez que un adulto lo abre, cambia su tono de voz y hasta que no se termina, no se para a hacer alguna otra actividad. Es un momento especial, diferente a los otros momentos.
En el fondo, existe un fin pedagógico: es el que los niños conozcan de qué se trata este mundo de los libros. Un niño al que nunca le han leído no conoce que dentro de estas tapas de cartón puede haber historias, poemas, chistes, información, ilustraciones. Un niño al que nunca le han leído, no tiene por qué saber que el “había una vez…” es una fórmula mágica que permite que las cosas más disparatadas ocurran. Que el “colorín, colorado” marca el cierre de esta historia y la vuelta a la vida cotidiana. Pero que cada vez que uno guste, al abrir nuevamente esas tapas, aparecerá exactamente la misma historia.

  • Bookmark and Share